martes, agosto 2

Empapada

La cuerda se rompe, y el peso se suelta y cae indefinidamente. Los pies se despegan del suelo y el corazón vuela aleteando deprisa en un universo libre de las cadenas gravitatorias. El movimiento es lento, fluido y armonioso, como un baile interminable que permanece detenido en los tres últimos pasos finales.
El tiempo se queda suspendido en un salto de fe, tan repentino como increíble. Siempre he intentado imaginar (e incluso recordar, aunque sin éxito) ese punto en el que, inexplicablemente, sucede ese cambio tan importante. Pero nunca había creído que fuera así de inesperado, extraño y rápido. "Cuando menos te lo esperas", dice la gente. Pero una cosa es no esperárselo, y otra es caer bajo su influencia antes de que puedas darte cuenta o reaccionar.

Los rayos de luz atraviesan el agua y el sol explora sus profundidades mecido por las olas, a merced de las corrientes, distorsionado por las ondas. Soy yo la luz y tú el agua. He vuelto aquí conducida por unos pies que han actuado por voluntad propia y a los que doy gracias.

[Imagen por Sylphielmetallium]

2 comentarios:

InfusionDeLotoNegro dijo...

Empapada hasta la medula…
Las nubes (cargadas de agua) dibujan en el cielo una medusa crepuscular.
Me alegro muchísimo que te empapes de esa forma, eso solo puede significar algo terriblemente bueno.

: ) A ver si se me pega algo...

Carlos dijo...

Ese momento mágico en el que todo se detiene y uno se da cuenta de que es amor... He leído a varios describirlo, pero creo que me quedo con tu versión; me gusta más, y tiene un toque más calmado y dulce que el agresivo "flechazo" del que otros hablan.

Y ya ves, esto de estar de vacaciones nos arrastra lejos de la blogosfera, pero al final siempre volvemos. No sé dónde te quedaste con Abbise, pero ya sabes que las puertas de ese blog están abiertas y puedes unirte cuando quieras.

Un besazo ^^