lunes, septiembre 27

IASADE -51-

- Izel nació en Belmopán, la capital de Belice. Era una chica alegre y risueña a la que le encantaba cantar y bailar, que desde pequeña estuvo enamorada de un chico que vivía en una casa cerca de la playa. Su nombre era Olli, era hijo de una familia humilde y tenía buen porte y corazón. Él correspondió a su amor con más a amor y ambos se amaron durante la última etapa de su infancia y su total adolescencia. Pero la familia de Izel era adinerada y sus padres, ambiciosos. Abandonaron Belmopán y se fueron a vivir a California, más concretamente a Santa Ana, donde Izel, debido a su belleza y rasgos poco comunes, pronto fue contratada como modelo y bailarina. El amor entre Izel y Olli no murió, pero se fue haciendo cada vez más difícil de soportar. Dos años después de su partida, Olli viajó hasta Santa Ana y se fugó con Izel sin el consentimiento de sus padres, fueron a Las Vegas y se casaron en secreto. Pero su felicidad no duró mucho... porque los padres de Izel dieron con ella y obligaron a Olli a volver a Belmopán bajo amenaza de denuncia y encarcelamiento.
- Pero...- musitó Amiss, sin comprender.- Yo pensaba que...
- Izel se quedó embarazada después de la noche de bodas. Su familia no aprobó aquello y la presionaron para abortar, pero ella se negó y escapó de casa. Sin dinero... apenas se las arregló para cuidar de sí misma hasta que nació el bebé. Fue entonces cuando regresó a casa, pero sus padres la repudiaron y se quedó sola.
- ¿Cómo...?
- Yendo de un lado a otro. Mendigando, acudiendo a comedores sociales y a hospitales. Finalmente consiguió un trabajo y pudo alquilar un apartamento. Se decidió a escribirle a Olli y contarle que tenía un hijo, un niño, el más precioso que había visto jamás porque se parecía a él, pero... tres meses después, Izel murió. Se había sacrificado para que su hijo tuviera que comer y calor para dormir y seguir viviendo, privándose ella de todo eso y más, y su débil cuerpo no lo soportó más.
- Lo lamento.- dijo Amiss, apenada.
- Yo ya no. Pero Izel lo seguirá lamentando para siempre, aunque ya no exista.
- ¿Qué pasó después?
- Desde aquí observé que Olli acudía a California para hacerse cargo de su hijo y volver a Belmopán con él, pero la familia de Izel intervino y se apropió de la custodia del niño. Desde entonces Olli vive en guerra continua con el mundo y su hijo ni siquiera sabe que existe. Eso es todo, espero que te sirva de ayuda.
- Me sirve de mucho. Sé... que a ti, Zeul, ya no te importa, pero... haré todo lo posible para cumplir la Aspiración de Olli de despedirse de su hijo antes de morir.
- Ojalá pudiera alegrarme.- dijo el alma, poniéndose de pie y mirándola fijamente.- Izel se alegraría, y eso me basta.
- ¿Puedo hacerte una pregunta?- inquirió con curiosidad, levantándose ella también.
- Intentaré responderla.
- ¿Cómo te encontró Mikäh?
- ¿Mikäh? No he oído nunca ese nombre. Acudí a ti al saber que Olli era el usuario de un Mediador.
- Oh, vaya, qué casualidad. Yo también te estaba buscando a ti.

Entonces Zeul sonrió.

- Buena suerte, Amiss.
- Buena suerte a ti también Zeul, en tu nueva vida.

3 comentarios:

Carlos dijo...

Así que Mikäh no fue el que encontró a Izel... Pues cuando aparezca a notificarle que la ha encontrado y Amiss le diga que ya a hablado con ella, se va a quedar planchado xD
Me pregunto cómo hará para que el hijo pueda ir a ver a su padre... Una carta sería demasiado simple, ¿no?
En fin, veremos cómo se las apaña. Un besazo

Anaid Sobel dijo...

Esto se pone interesante por momentos. ¿Como sabía Zeul con quién tenía que hablar? ¿No intervino Mikäh en absoluto?
No se por que, pero me extraña, hay doble fondo por ahí, lo huelo.


Besos grises, querida.
QUIERO MAS Y MAS Y MAS

rombo dijo...

Literatura buena...