viernes, septiembre 24

IASADE -49-

Eran demasiados interrogantes.
Demasiadas preguntas, demasiados hechos para los que no tenía ninguna explicación, demasiadas preocupaciones y demasiados miedos y sentimientos que ni siquiera recordaba haber experimentado alguna vez.

Daban vueltas sin parar dentro de su cabeza, acosándola con el misterio que encerraban, nublándole el juicio. Debería estar centrada en Olli y sin embargo, el anciano y su Aspiración eran lo único en lo que no pensaba en aquel momento. Se suponía que su viaje a La Capital cada dos semanas era para desconectar y descansar, no para saturarse de estúpidas preocupaciones para las que ni siquiera tenía una solución. Se sujetó la cabeza con las manos y cerró los ojos, masajeándose suavemente las sienes con los dedos. Suspiró pesadamente.

Como número uno en su lista, estaba la señora Gwen, la estremecedora probabilidad de que estuviera relacionada con su vida anterior y el hecho de que había mentido deliberadamente a los Sabios, ofreciéndoles razones legítimas para castigarla.

En segundo lugar... ¿dónde estaba Ael? ¿Qué tarea le había sido encomendada? ¿Tendría algún tipo de relación con ella? ¿Se encontraba bien? ¿Cuándo volvería? Más preguntas que nadie podía contestarle.

El tercer puesto llevaba el nombre de Cassia. El simple recuerdo de sus ojos verdes le produjo un escalofrío. ¿Qué estaría planeando la Nocturna? ¿La había olvidado o permanecía escondida urdiendo un golpe maestro para eliminarla definitivamente? ¿Sería capaz de defenderse por sí misma si la atacaba? ¿Volvería a salvarla Ael o... Mikäh?

¡¡Mikäh!! Amiss bufó exasperada. Sí, el descubrimiento de que el camino a la reencarnación consistía en olvidar las vidas pasadas y no en recordarlas, y el propio Mikäh, ocupaban el número cinco y seis respectivamente. ¿Acaso los Sabios la odiaban y estaban empeñados en no verla renacer? ¿O es que el sufrimiento al que la sometían era parte de su penitencia? Esos sueños que tenía después de ayudar a sus usuarios... ¿eran realmente recuerdos, tal y como sospechaba? Quizá estaba reaccionando de forma exagerada ante todo aquello, pero las palabras de Mikäh habían sembrado en ella la semilla de la duda.

Mikäh... Se sentía muy confusa respecto a él. ¿Qué había hecho para merecer unas alas falsas? ¿Era tan sólo el sustituto de Ael o lo empujaba otra motivación oculta? ¿Su interés y ayuda eran realmente desinteresados? No entendía porqué se sentía tan turbada y feliz en su presencia, tan nerviosa como si su corazón volviera a latir de nuevo. ¡¿Y qué rayos era eso de que olía deliciosamente bien?!

Le dolía la cabeza, eran demasiadas preguntas. Llamaron a la puerta.

Dio un salto y abrió ansiosa, esperando a Mikäh... para llevarse una desilusión al encontrar de nuevo a otro Mensajero de ojos transparentes que le tendió dos sobres blancos y se marchó volando de allí sin mediar palabra. Antes de cerrar la puerta, Amiss pensó convencida que los Mensajeros eran incapaces de hablar.

Ninguno de los sobres estaba escrito, por lo que abrió impaciente el primero de ellos y leyó con una sonrisa en los labios.

Amiss, no te preocupes por mí. Los Sabios me ofrecieron una tarea que no pude rechazar y por eso me encuentro ausente. Me garantizaron que enviarían a alguien digno de confianza y apropiado para ti mientras estoy fuera, espero que hayan cumplido con su palabra. No puedo extenderme demasiado, pero antes de dejar de escribir te diré unas cuántas cosas. Dedícate por completo a Olli y no pierdas el tiempo en tonterías, sigue entrenándote con la espada (pídele a mi sustituto que te ayude) y ni se te ocurra malgastar tus pensamientos en mí; estaré bien porque yo, al contrario que otrAs, sé cuidarme solo. Te quiero existiendo y de una pieza cuando vuelva.

Mucho más animada, Amiss rasgó el papel del otro sobre para abrirlo. La breve frase que leyó terminó de alegrarle el día.

Reúnete conmigo en la Cima para hablar de Olli. Izel.

Sí que se había dado prisa Mikäh.

2 comentarios:

bixitoluminoso dijo...

Estoy deseando saber el desenlace en la cima...

Carlos dijo...

Vaya, sí que ha cambiado Ael xD Mucho más amable por carta, por lo que podemos ver. Y Izel... Hombre, es lógico que Olli sea el último recuerdo en perder, ¿no? Su marido, al que tanto quería, será algo difícil de olvidar. Aunque... ¿Podrá hacer algo por él?
En fin... Definitivamente quiero saber quién es Gwen y que relación tiene con Amiss, encabeza mi lista de dudas xD
Y es verdad, hace tiempo que no hay un capítulo desde el punto de vista de Cassia. Será para mantener la intriga xD
Un beso
(PD. Has puesto una de mis frases al nivel de Shakespear OuO Era la de "darle un poco de sabor a este amor que ya no sabe a nada", literalmente era "sazonando un amor que ya no sabe a nada")