lunes, septiembre 20

IASADE -48-

- Me alegro de que te hayan gustado los Jardines. Si quieres, puedo enseñarte...
- No, aunque muchas gracias.- lo interrumpió Amiss.- No puedo darme el lujo de perder el tiempo paseando. Debería buscar algo útil que me sirva para ayudar a mi usuario.

Y era cierto, le vendría bien encontrar alguna pista para saber más acerca del hijo sobre el que Olli se negaba a hablar. Pero aparte de eso, Amiss estaba deseando marcharse de allí. Mikäh la hacía sentir muy rara y el descubrimiento que acababa de hacer sobre sus recuerdos le había trastocado el ánimo; quería estar sola.

- Puedo ayudarte.
- No, no es necesario.
- Me acababas de decir que eres torpe, despistada y que metes la pata a menudo. Creo que sí que lo necesitas.

Amiss le miró con cara de pocos amigos: eso era verdad.

- Ael...
- Ael no está. ¿También tienes mala memoria? Con más razón, me necesitas.

La Mediadora se cruzó de brazos, apretando los labios. Mikäh la imitó.

- ¿Acaso quieres echarme?- preguntó él.
- Y si es así, ¿qué?
- Pues que me debes una explicación.
- ¿Y si no quiero dártela?
- No me tomes por idiota, Amiss.- replicó, severamente.- ¿Te crees que ha colado la patética mentira de antes? Eres pésima mintiendo. Pero respeto tu decisión de no querer decirme nada.
- Entonces respeta también el hecho de que quiera que te vayas.- repuso ella, levantando la barbilla en un gesto desafiante.
- No.
- ¿Por qué no?- inquirió exasperada.
- Me apetece estar contigo. Y pienso quedarme revoloteando a tu alrededor te guste o no.
- ¿Y por qué?- preguntó, casi gritando.
- La verdad es que no lo sé.- respondió, encogiéndose de hombros.- Me apetece. Hueles... muy bien.

Amiss soltó un bufido y le dio la espalda. Inmediatamente Mikäh se plantó delante de ella otra vez, sonriéndole. Y pese a su enfado, por un segundo, estuvo tentada de corresponder a aquella sonrisa. ¡¿A santo de qué?!

- Vale, bien, ven conmigo. Pero más te vale servirme de algo.
- Estoy dispuesto a hacer todo cuando esté en mi mano. Pero espero que al menos tengas una idea de por donde empezar.
- Sí, sí que la tengo.- repuso ella, fulminándole con la mirada.- Tengo que encontrar a alguien.
- Dicho y hecho, dispara.
- ¿Dicho y hecho? Yo pensaba que encontrar a un alma no era tarea fácil.
- Depende de para quién.- contestó Mikäh, encogiéndose de hombros.- Para los Ángeles, aunque parezca contradictorio, es más complicado. Van a su bola, están siempre ocupados con asuntos de vital importancia, y tienen mil cosas que hacer. No conocen al populacho.
- ¿Populacho?- Amiss enarcó las cejas.
- No me hagas caso, es una palabra como otra cualquiera.
- Entonces, ¿para ti sería fácil localizar a... cualquier alma?
- Soy bastante charlatán.- dijo, sonriendo.- Tengo muchos contactos. ¿A quién quieres localizar?
- En su vida pasada se llamaba Izel, y era una chica que nació en Belmopán, probablemente en el año mil novecientos cuarenta y seis. Más o menos. Si no ha renacido, me gustaría hablar con ella.
- Buscaré, pero... no te hagas muchas ilusiones, Amiss. Seguramente haya abandonado ya La Capital, y sino... no creo que recuerde apenas nada de su existencia anterior.
- Por intentarlo...
- Si está aquí, te garantizo que la encontraré.- dijo, con rotundidad.- Me pondré a ello ahora mismo. Iré a verte cuando tenga noticias.
- Muchas gracias, Mikäh. La verdad es que...- ¿por qué le daba la sensación de que le faltaba el aliento?- no entiendo por qué estás haciendo esto por mí.
- Yo tampoco lo sé.- admitió él, sin dejar de sonreír. Tenía una sonrisa preciosa y fácilmente contagiosa.- Me siento bien estando a tu lado. Y creo que es posible que haya algún otro factor aparte de tu perfume delicioso.

3 comentarios:

Carlos dijo...

¿Por qué Mikäh insiste tanto? Me agobia la gente que invade el espacio personal de los demás xD Aunque, por lo menos, parece bastante útil a la hora de buscar gente. ¿Saldrá bien? ¿Servirá de algo hablar con Izel? Y, por cierto, ¿no recurre Amiss mucho a los muertos? xD

Respecto a Ania, son relatos cortos (cortísimos). Intento resumir en una página de Word (más o menos) un caso entero, porque si no me explayaría y empezaría a escribir una novela en lugar de un conjunto de historias xD

Un beso ^^

Anaid Sobel dijo...

huuy
esto se pone de lo más interesante!!
me encanta la relacion que se está formando entre Mikäh y Amiss, es de lo más extraña y me dan ganas de más y más y más.
Me juego el cuello a que Mikäh encuentra el Alma que busca Amiss
:D

bixitoluminoso dijo...

Creo que sin la ayuda de Mikáh no hubiera sido capaz de encontrarlo...

Mikáh se ve mucho mas desenvuelto, donde va a parar con lo torpe que dice ser ella...