jueves, mayo 6

IASADE -2-

Las cinco figuras encapuchadas seguían en torno a la mesa de mármol blanco, al amparo de la misma luz tenue y escasa, como si no se hubieran movido ni un milímetro desde el momento en que ella abandonó la estancia ya tiempo atrás. Amiss se soltó las manos, que segundos antes se retorcía nerviosa, para intentar aparentar una confianza que no poseía en absoluto. Había recibido, de primeras, con miedo la noticia de su ascenso. ¿Por qué querrían recompensarla si su trabajo había sido no solo pésimo sino el peor de su equipo? Se estrujó el cerebro intentando encontrarle sentido y tras unos minutos de cavilaciones, creyó alcanzar la respuesta.

Quizá ascendiéndola pretendieran quitarle responsabilidades de encima. Tal vez habían decidido darle más trabajo de mando y coordinación con la idea de alejarla de las tareas manuales y de manipulación, con el fin de evitar más pérdidas y daños. Debía ser eso. Sin embargo, cuando se acercó a la mesa blanca, su fe se evaporó inmediatamente. Era incapaz de ver los ojos de los Sabios, pero le dio la sensación de que la observaban divertidos, mofándose en silencio de sus vanas esperanzas. ¿Podía un alma tener realmente Esperanzas? ¿O eran únicamente recuerdos de sus días pasados en vida? Alzó la vista sintiéndose diminuta e insignificante.


- Amiss.- la voz reverberó en las paredes.
- Soy yo quien responde a ese nombre.
- Has sido ascendida a Mediadora.

Amiss fue incapaz de reprimir su asombro. Atónita, abrió tanto boca como ojos de par en par.

- Pero... yo... No es algo que vaya a hacer mejor de lo que ya estoy haciendo, y no es que mi trabajo sea impecable...
- Mediadora.- repitieron, con un leve deje amenazante.

Apretó los dientes, airada, pero asintió con un gesto.

- Así será.
- Tu mentor te recibirá para darte las instrucciones precisas.

"¡Mediadora!", pensó, cuando volvía de regreso a su celda. ¿Acaso los Sabios habían perdido el juicio finalmente, tras siglos y milenios en el poder? Sin duda lo parecía. Recordó sus imagénenes con resentimiento contenido y apretó los puños con tanta fuerza que de haber tenido pulso, la sangre habría huido de sus nudillos. Estaba cumpliendo una penitencia, no un castigo... ¿por qué la torturaban así? ¿Por qué se saboteaban a ellos mismos dejando en sus manos algo tan importante y tan fácil para ella de echar a perder?

Los Mediadores componían el estrato más alto dentro de Ilusiones, Aspiraciones, Sueños, Ambiciones, Deseos y Esperanzas, y para su tarea se escogían a las almas más cualificadas y preparadas. Su trabajo no se llevaba a cabo dentro de los laboratorios manipulando los elementos, ni dando órdenes a otros para que lo hacieran, ni entre el papeleo que tocaba rellenar sobre los orígenes y destinos de cada uno, ni siquiera con la investigación sobre los usuarios que después pasaba a ser una montaña de informes con características y datos precisos que no podían pasarse por alto. Los Mediadores salían al exterior e interactuaban con los propios usuarios, mientras que los demás se quedaban allí cuidando y velando por sus anhelos. Ellos eran los encargados de fomentar su crecimiento y cumplimiento directamente, a través de la comunicación, de la convivencia con especímenes vivos. Corazones latientes, los descendientes que ellos habían dejado en el mundo. Era... el trabajo de campo, y el más difícil de lograr de forma satisfactoria.

Su mentor no la hizo esperar. Amiss apenas tuvo tiempo de cerrar la puerta a su espalda cuando oyó que llamaban de forma impaciente. Suspiró lentamente en un intento por calmarse y abrió de nuevo, con el entrecejo fruncido. Era un alma sin sexo, lo que le hizo saber que era un individuo muy próximo a la pureza y a la reencarnación. Su silueta irradiaba una suave y difusa luz blanquecina que lo rodeaba por completo como un halo. Sus ojos, sin embargo, aún conservaban el color de su última identidad: castaño cálido y profundo.

- ¿Amiss?
- Sí.
- Aún me llaman por el nombre de Falc. Soy tu mentor.
- Lo imaginaba.
- Me han informado que no eres como los demás Mediadores recién ascendidos.
- Sí, se puede decir así.- dijo ella, molesta.- Puedo asegurarte que seré la peor Mediadora que haya existido jamás.
- Eso no es de mi incumbencia. Sólo vengo a explicarte las normas y después no volveremos a vernos.

Falc no esperó una respuesta por su parte antes de empezar a numerarlas.

- Nunca le dirás a nadie quién eres ni revelarás información alguna sobre el Cielo. Velarás por la integridad física, mental y anímica del usuario con el que trates. No intentarás jamás buscar ningún vínculo de tu identidad pasada y si lo encuentras por azar, tienes prohibido cualquier interacción con él. Volverás aquí cada dos semanas y presentarás un informe detallado de todas tus actividades que entregarás a algún Mensajero.
- ¿Algo más?- preguntó, después de que su mentor hiciera una pausa de unos pocos segundos.
- No. Esas son tus únicas restricciones. Pero debes saber una cosa más.
- Adelante.
- El trabajo de un Mediador no finaliza hasta que no consigas cumplir una Ilusión, una Aspiración, un Sueño, una Ambición, un Deseo y una Esperanza.- clavó en ella sus grandes y hermosos ojos marrones, con seriedad.- Y hasta que no termines tu tarea... no podrás redimirte de tus actos pasados. Acaba tu misión y podrás renacer. Buena suerte, Amiss.

5 comentarios:

Carlos dijo...

Bueno... Al menos no se le pueden caer cosas al suelo, ¿no? :P Por cierto, ahora que me fijo, esta historia me suena mucho a otra tuya, Haciendo cola en el cielo o algo así.
Respecto a Falc... Diría que es un borde, pero la verdad es que creo que simplemente es sincero hasta la saciedad (me recuerda un poco a un personaje de Abbise, Uriel). Ahora, eso sí, los Sabios me caen mal JUM
Bueno, parece que la historia empieza a desarrollarse. Cinco obligaciones... Suena interesante ^^
Un besazo

RockmanX dijo...

Esta vez si me enterado :P a ver si continuas pronto con la historia ;)

Héctor Paúl dijo...

Mola :) me pregunto cuánto tiempo lleva consciente Amiss (¿nombre sacado de los Amish?) de que está muerta. Y de que la muerte no cura la torpeza.

¡Ánimo con esta historia!

Con y para la cerveza dijo...

Peazo historia te has sacado de la manga!!
Buenisima!!

Energeia dijo...

Diooos xD
¡Cuántos comentarios! xD Qué ilusión.
Gracias a todos por comentar, me alegro de que os esté gustando la historia ^^
Un beso enorme para todos =D