lunes, marzo 1

Las cartas sobre la mesa

[Imagen por ang3llor3]

Connor fue incapaz de procesar aquella información justo después de escucharla. ¿Qué porcentaje de posibilidades existía de que estuviera sucediendo algo así? ¿Angelus... tenía un hermano gemelo?

- ¿Sorprendido?- rió Dem, fríamente.- Sinceramente... pensaba que al menos habrías considerado la idea. ¿O creías que el espíritu atormentado de mi hermano había regresado para vengarse? Qué ingenuo... Me temo que vas a tener que conformarte conmigo.

Connor no sabía qué decir. El corazón le latía con fuerza y su instinto de supervivencia, detrás de la oreja, le gritaba que saliera de allí en voz alta y clara. Sin embargo, estaba paralizado y sus piernas se negaban a responderle. Dem volvió a reír, con aquella risa desapasionada y metálica, desprovista de emoción.

- Llevo vigilándote desde que saliste de la penintenciaría.- prosiguió.- La verdad... es que no tenía planeado prolongar esto tanto cómo lo he hecho. De no haber sido por Amy, y porque tenía cierto interés en ella, habríamos tenido esta charla mucho antes.
- Déjala en paz.- consiguió decir, con voz ronca.
- No prometo nada. Pero... no estamos aquí para hablar de ella. ¿Creías que todo te iba a la perfección, verdad? ¿Pensabas que Dios te había perdonado y te había dado derecho a ser feliz? Tenías un hogar, te defendías bien con tu ceguera, e incluso tenías a una chica con la que echar algún polvo que otro. Eres un imbécil. ¿Qué te queda ahora? Nada.
- ¿Cómo...?
- ¿Cómo lo sé?- Connor intuyó una cruel sonrisa en sus palabras.- Sólo hizo falta una llamada por mi parte para que te pusieran de patitas en la calle.

De repente, Connor lo comprendió todo. Retrocedió un paso.

- ¿Fuiste tú?
- ¿Creías que alguien se había apiadado de tu patética vida? ¿O pensabas que a alguien le importabas? Pues lamento decirte que no es así. Fui yo quien ha estado pagando el alquiler de ese asqueroso cuchitril en el que vivías, todos estos meses. Y el chucho, también. No necesitas que te diga porqué lo hice, ¿verdad?

No. Connor no lo necesitaba. Dem le había dado alas con las que volar... sólo para disfrutar del espectáculo de su caída. Retrocedió otro paso y Dem soltó una carcajada.

- ¿A dónde vas? No puedes escapar a ninguna parte. Deberías verte la cara... casi me das un poco de lástima. Casi.
- ¿Qué planeas hacer...?
- No me puedes ver, pero ahora mismo tengo una navaja en las manos. Una navaja... que ya conoces, pues es la misma que te dejó ciego. ¿Y sabes lo que vas a hacer? Vas a leer... una declaración en la que te confesarás culpable del asesinato de mi hermano.
- Jamás.- replicó Connor con fiereza.
- ¿Ni siquiera si la vida de Amy depende de ello?

A Connor le temblaron las rodillas.

1 comentario:

Carlos dijo...

Dhou! Dioooos, ¿así que era Dem quien pagaba las facturas? OnO Eso lo explica todo, pero... A Dem le pone Connor. Punto xD Esa versión es más bonita~
¿Habrán cazado a Amy? ¿O será un farol? Ahuum...
Y respecto a D'Airos, se tomó bien lo de tener dos fugitivos en su barco y demás, pero mejor así, a ver si es feliz con Nécore. Y ahora entiendo lo de los torbellinos, solo falta saber quién es el vaheri por el que estaban tratando de hundir el barco.
Un beso ^^