jueves, febrero 25

Nueva Nadia: Capítulo 10, parte 6

El aura brillante se convirtió en un halo incandescente al que era imposible mirar directamente. Iluna murmuraba incansablemente en una lengua incomprensible de palabras rápidas y apenas audibles mientras su frente resplandecía, perlada en sudor, y mechones de cabello gris le caían sobre las mejillas escondiendo los tatuajes morados alrededor de sus ojos, que mantenía cerrados con fuerza. Su cántico se elevó, cobrando fuerza hasta terminar en un grito estridente al mismo tiempo que apoyaba sus manos sobre el símbolo dibujado fuera del círculo, llamando por su nombre a la ninfa marina que pretendía invocar. Nadia, que de forma inconsciente se había inclinado hacia delante para ver mejor, advirtió que lo que la rastreadora había puesto en el suelo era una especie de moneda de color plateado.

Durante unos angustiosos segundos, no sucedió nada y Nadia temió que no hubiera funcionado. Sin embargo, poco a poco, la estancia balanceada por el intenso vaivén del barco empezó a inundarse del penetrante y salino aroma del mar. Encima de uno de los dibujos, la moneda plateada comenzó a resplandecer y sobre ella aparecieron unos hilos de luz blanca que empezaron a entretejerse formando una figura corpórea.

Nécore podría haber parecido humana de no ser por el poder y la presencia sobrenatural que emanaba de ella. Sus facciones eran inhumanamente hermosas y temibles, perfectas e intimidantes. No era más alta que Nadia y tampoco parecía mayor, tenía el pelo largo, sedoso y de color azulado, y su piel era nívea y tersa, nacarada. Sus ojos, enmarcados por unas negras y tupidas pestañas, eran del color del mar embravecido. Vestía una túnica sencilla, sin mangas, azul verdosa ribeteada de plata. Posó su mirada sobre cada uno de los presentes y al detenerse en Nadia, se inclinó en una graciosa reverencia.

Pero la escena se vio súbitamente interrumpida cuando alguien abrió la puerta inesperadamente y la ninfa elevó la mirada. Palideció, y con una expresión horrorizada que la hizo parecer de pronto mucho más humana, exclamó con una voz que sonó como un latigazo:

- ¡Alto!

2 comentarios:

Carlos dijo...

¿Alto? ¿ALTO? ¿Y solo nos dejas oír eso? ¬_¬ Despídete de tus seres queridos, cielo ¬_¬ Por si acaso, ¿eh? Yo no insinúo nada ÒwÓ
Ay... Parece que Iluna no está tan oxidada como pensaba Garue (¿o eso me lo he inventado yo? xD), y me encanta cómo hacen para invocar seres mágicos. Quiero que lo hagan más veces~
En fin... Ya veré qué narices ha visto Nécore para gritar así... Pasado mañana... O el domingo... O el lunes... Eres cruel T3T
Y hoy no te mereces un beso por dejarme así ¬_¬

Carlos dijo...

Bueh, el único que tiene derecho a dejar así a la gente (osease, con grandes dudas y muertos de nervios) soy yo Jum xD
Y a mí no me gusta demasiado la paella de ningún tipo, siempre creí que era el único (esta semana he descubierto que hay bastantes como yo xD), así que me organizo para librarme xD
Y bueeeeno, te mando un beso pero porque soy blando y tengo miedo de que nos cortes el grifo de historias xD