martes, febrero 23

Nueva Nadia: Capítulo 10, parte 5

Nadia se asustó cuando Iluna saltó de sus rodillas y se convirtió en humana en el aire, después de que su silueta brillara con un resplandor púrpura. Garue, junto a Mielle, había seguido su ejemplo y en ese instante los dos rastreadores se observaban mutuamente con el ceño fruncido.

- No tiene ningún sentido.- insistió Iluna, tercamente.- Los vaheri no tienen el poder de controlar los elementos. Incluso si hubieran comprado a un hechicero con el Don de Afat, sería imposible: el mar es demasiado grande, cambiante, como para controlarlo de esa forma.

Garue asintió, conforme con las palabras de la ninpou.

- Pero alguien tiene que ser responsable de esto, ¿verdad?- dijo Mielle.
- ¿Hay alguien suficientemente poderoso para controlar el mar?- preguntó Nadia.
- Las ninfas del mar.

Iluna sacudió la cabeza.

- Y eso tiene menos sentido aún.- replicó.- ¿Por qué iban a hacer algo así?
- No estamos seguros de nada.
- Cierto. Por lo que creo... que sólo hay una forma de averiguarlo.

Él la contempló fijamente.

- ¿Por qué no me lo dejas a mí, Xisel? Llevas mucho tiempo sin utilizar ese tipo de poder.
- Eso no quiere decir que haya perdido facultades.- repuso ella, molesta.- Y si bien no recuerdo mal, cuando me fui yo te superaba.

Garue abrió la boca para contestar, pero Nadia se le adelantó, asaltada por una súbita idea.

- ¿Vas a invocar a una ninfa marina?
- Esa es la idea.
- ¿Puedes llamar a una en concreto?

Iluna dudó un instante antes de responder.

- Sólo si conozco su nombre.

Nadia sonrió al mismo tiempo que Aldren y Mielle adivinaban sus pensamientos, acompañándola.

- Invoca a una que se llama Nécore.

Iluna enarcó las cejas, pero asintió sin hacer preguntas. Sacó de su bolsa una pequeña daga afilada, de un material de color blanco opalescente, que tenía una cinta roja atada a la empuñadura. Apretó el arma en la palma de su mano, manchándosela de su propia sangre. Con ella dibujó un círculo perfecto a su alrededor y dos extraños y complicados símbolos, uno encima de otro. Cortó un trozo de su capa y con ella se vendó la mano herida antes de arrodillarse en el suelo, inmóvil. Pronto su silueta resplandeció débilmente. Garue les hizo un gesto en silencio y les indicó que retrocedieran unos pasos.

- No la desconcentréis.- murmuró.
- ¿Qué son esos dibujos?- susurró Nadia.
- El primero es el ítame de la diosa Kuana y el segundo el de las ninfas del mar.
- ¿Lo conseguirá?- inquirió con voz ahogada.

Garue sonrió de forma astuta.

- ¿Acaso tienes alguna duda?

Nadia hubiera sido incapaz de asegurarlo, pero creyó advertir un leve deje de admiración en sus palabras.

1 comentario:

Carlos dijo...

Ow, ¿por qué la ninfas del mar estarán ayudando a los vaheri? Hum... ¿Y decidirá Nécore ayudar a D'airos y compañía o estará embrujada e intentará matarlos?
Aish... Tengo que saber másss!
En fin... Ya veremos cómo se las apañan y si la cosa sale bien, mal o regular. Aunque me encantaría que el capitán pudiese ver a Nécore por última vez para morir juntos (trágicamente dulce xD).
Un beso ^^