domingo, febrero 21

Lure

[Imagen por VexingArt]

Amy detuvo el coche y giró las llaves para silenciar el motor.

A través de le ventana alzó los ojos al cielo y sonrió levemente al ver asomarse el sol entre las nubes, después de varias semanas de días nublados y lluvias incesantes. De ahí su mirada voló a la puerta del edificio y se mordió un labio.

Tomó aire y armándose de valor, empujó la puerta del automóvil para salir de él. Un taxi se detuvo frente al edificio, bloqueándole la vista de la entrada. La joven se abrochó el abrigo y se aproximó a la acera justo en el instante en que la puerta se abría y Connor salía a través de ella.

En vez de correr hacia él, Amy se quedó inmóvil mientras el muchacho bajaba los escalones en dirección al vehículo. Spirit no lo acompañaba, sino que se guiaba por su bastón. Un bastón que no se parecía en nada a los bastones que normalmente solían llevar los ciegos: era mucho más grueso de lo normal y parecía estar hecho de madera maciza. Connor entró en el taxi y poco después, éste arrancó y se marchó.

Amy ni siquiera lo pensó dos veces; corrió hasta su coche y encendió el motor rápidamente. Iba a seguir a ese taxi.

1 comentario:

Carlos dijo...

Jo, habría sido mejor si ella misma se hubiese subido un taxi y dicho lo de: '¡siga a ese coche!' xD Es una de las frases que nunca he podido decir en mi vida a pesar de las ganas que tengo xD
A ver adónde se dirige Connor... ¿Qué habrá pasado con esa extraña llamada? Huuum...
Un besazo