miércoles, diciembre 9

Para Stefano

Este relato se lo dedico a mi amigo Stefano, que me dio las tres palabras y la idea que han inspirado el relato.
Raro - Sucio - Infinito


¿Cómo he llegado hasta aquí y qué ha sido de los sueños que en un primer momento me empujaron a dar aquel salto al vacío?
Arriesgué y triunfé. Disfruté del subidón de adrenalina que proporciona la caída libre y al tocar suelo me di cuenta de que no había sido en vano. No tenía el éxito al alcance de mi mano... sino que lo sostenía en mi puño cerrado. Fue la mejor experiencia de mi vida.
Sin embargo... la ilusión y el disfrute por el disfrute dio paso al veneno de la fama y del dinero. Las monedas y los fans compraron mi alma, y ahora ya no estoy muy seguro de cuánto me queda de ella y en qué estado se encuentra.
Soñaba con crear una música diferente, que fuera infinita, que estremeciera al mundo y que conmoviera en el interior. O al menos, que me conmoviera a mí mismo. Ponía todo mi ser en cada nota que tocaban mis dedos y cantaba como si aquellas fueran las últimas palabras que mis labios pudieran pronunciar. ¿Qué pasó con todas aquellas intenciones? ¿En qué punto del camino se derrumbaron sus cimientos?
El público no me correspondía. Consideraban que mi música era extraña... demasiado rara para resultar atractiva. Primero concedí ciertos privilegios a mi mánager y más tarde estuve dispuesto a hacer algunos cambios en mi ideología musical. Aquello me aportó adeptos y por consiguiente, más dinero y reconocimiento. Y... me dejé seducir.
Podía conseguir cualquier cosa que desease. Ropa, casas, cualquier tipo de compañía, cualquier destino en el mundo estaba a mi alcance y podía permitirme cualquier capricho por muy caro y descabellado que fuese. Pero el dinero no es infinito, y siempre me veía en la obligación de ceder a las demandas del mercado musical para ganar más. Y así, poco a poco, mi objetivo perdió su forma original y se convirtió en una sucia quimera que no me pertenecía.
Ahora, cuando me miro al espejo, no me reconozco.

Encendí un cigarillo, guardé el mechero en el bolsillo y eché a andar calle abajo. El sol se ponía detrás de los altos rascacielos de Madrid, manchando el cielo y las nubes de un intenso color carmesí. Había elegido un barrio poco transitado de la capital español como escenario para mi solitario paseo nocturno antes del concierto. Incluso allí, en las paredes y en las torretas para la publicidad, había pósters y anuncios de mi actuación, prevista aquella noche a las diez. Mi propia imagen, junto con los compañeros de mi grupo, me devolvía la mirada desde las cuerdas de mi bajo. Aprecié que no salía demasiado favorecido en aquella imagen. El sudor cayéndome por la frente, la piel pálida y las ojeras bajo los ojos me daban el aspecto de un espectro.
Pensándolo bien... ¿no era cierto? Desde luego me sentía más como un fantasma que como un individuo vivo.
Doblé una esquina y me encontré de frente con un mendigo tirado en el suelo. Estaba sentado sobre un montón de periódicos viejos y rotos. Tenía una botella de vino barato, vacía, al lado y una manta áspera sobre su cuerpo casi esquelético. El pelo, enmarañado y sucio, le caía a mechones sobre la frente tapándole los ojos. Tenía una guitarra española en mano y con sus dedos escuálidos le arrancaba a sus cuerdas una melodía extraña y delicada.
Me quedé paralizado al escucharlo tocar. No era ningún portento y tampoco tenía especial talento para la música, pero... su canción tenía algo insólito. Una especie de pureza límpida y deshinbida que me hizo sentir una inmediata punzada de envidia. Aquel vagabundo tocaba únicamente para sí mismo sin importarle lo que la gente pensara de él y eso hacía que su música fuera completamente única.
El mendigo levantó la cabeza entonces y me miró. Sus ojos, sucios y legañosos, me observaron con indiferencia y resignación. Reflejaban una pena infinita imposible de describir con palabras. Dejó de tocar y extendió hacia mí una gorra gris y raída, con ademán suplicante.

- Por favor... una limosna, por favor...- rogó.

No lo entendí, así que balbuceé una torpe disculpa antes de girarme y darle la espalda.

- Sorry, I don't understand you and I can't help you.

Hubo silencio por unos segundos mientras me alejaba de aquel lugar, pero al poco tiempo la canción se reanudó de nuevo.
¿Cuándo había perdido yo mi pureza? ¿Cómo podía recuperar el alma que le había vendido al diablo?

5 comentarios:

Carlos dijo...

Hum... Creo que ese proceso les pasa en realidad a todo tipo de artistas. Se dejan seducir y renuncian a todos sus principios morales, aunque en un principio se negasen a hacerlo, y al final ya no disfrutan tocando.
Me alegro de que te guste cómo va Abbise, en realidad el daño cerebral no es tan importante, lo que pasa es que me harté de ponerle las zapatillas a Kat xD
Y el puente en asturias... Al final en asturias poco, murió mi abuela repentinamente y nos volvimos a todo correr.
Un beso
Carlos

Carlos dijo...

Tranquila, ella no querría que estuviese triste, así que mejor tomárselo con resignación y seguir adelante.
Lo suyo es conseguir que no me duela demasiado mientras trato de resignarme, porque fue tan repentino... Pero bueno, no es cosa de ser depresivo, hay que intentar se un poquito más positivo xD
Un besazo
Carlos

Anónimo dijo...

muy muy muy muy pero k muy bien ;D

sigue asi!

Carlos dijo...

Ay, ya, lo sé, debería ser más paciente y no estresarme a la primera de cambio, pero es que cuando se me cruzan los cables todo parece mucho más horrible aunque sean solo bobadas.
Y sí que se puede escribir mal (si no que me lo digan a mí xD), el claro ejemplo es mi actu de hoy, que tiene tanta repetición que da penica, la pobre xD
Y respecto a Abbise, más concretamente respecto a Kay y Blaze... Bueno, diremos que aún queda mucho para saber si terminará en tragedia, aunque conociéndome ya podrás supones que es muy probable que sí xD Y respecto a si es un hijo de puta... Depende de el momento, dentro de 'relativamente' poco parecerá un cabronazo malvado, pero cuando ya esté por la denominada 'parte tercera' (porque esto va para trilogía xD), ya no lo parecerá tanto xD
Un besazo!!
Carlos

Carlos dijo...

Jajaja El título de la novela es explicó en la explicación de Alaric, en el capítulo seis (es el nombre del mundo original de los ángeles xD).
Me alegro de que Blaze te parezca mono, probablemente acabarás cambiando de opinión con el tiempo xD
Y ya, la gente nos acaba tomando por tontos y nos explotan -.-
Pero bueno, mi límite de hoy se ha rebasado del todo y hoy al menos nadie conseguirá nada más de mí inmerecidamente xD
Un besazo!
Carlos
PD: No te preocupes por no actualizar, cuando tengas tiempo ya subes la siguiente parte de Nadia ^-^