lunes, diciembre 21

Nueva Nadia: Capítulo 4, parte 5

Dejo este antes de tiempo porque mañana no creo que tenga tiempo de actualizar ;)

***

Iluna se giró para abrasarla con una mirada matadora, pero Nadia no le dio importancia y se incorporò entre quejas y quejidos. Se acercó a ella y le puso una mano sobre el hombro con actitud familiar.

- ¿Por qué te picas tanto? Si sabes que lo hace para hacerte rabiar. Si aguantas sus bromitas, tendrás ventaja sobre él.
- ¿Disfrutas con esto, verdad Nadia?- preguntó ella con irritación.
- Si te soy sincera, sí.- admitió ella.- Pareceis una pareja de recién casados.
- Más te vale retirar eso si no quieres sufrir una muerte lenta y dolorosa.- dijo la rastreadora, tirándole de una oreja.
- ¡Eh, que duele!
- Retíralo.
- ¡Vale, vale! Lo retiro, no hace falta que te pongas así.
- Nunca vuelvas a decir nada parecido.- le advirtió ella.
- Pero, ¿por qué le odias tanto?- preguntó Nadia, incapaz de soportar la curiosidad. Iluna esquivó su mirada.- Anda, por favor, cuéntamelo.- pidió.- No voy a decírselo a nadie, palabra.

Iluna suspiró largamente y volvió a dejarse caer en el heno, tirando del brazo de Nadia para sentarla a su lado. La muchacha, con los ojos abiertos y los oídos más aún, estaba dispuesta a escuchar. Aunque la rastreadora parecía reticente, después de unos minutos empezó a hablar.

- Garue y yo nos conocemos desde niños. Él y yo aprendimos el Ninpounhen del mismo maestro, y aunque fuimos muy buenos amigos... conforme pasaba el tiempo, nos convertimos en rivales. Éramos los alumnos más avanzados y competíamos entre nosotros para reunir más éxitos y así, una vez finalizado nuestro aprendizaje, ser más populares y tener más clientes. Nos poníamos verdes, tratando de derrumbar la reputación del contrario, pero sin interferir nunca directamente.

Nadia asintió en silencio, percibiendo la tristeza que impregnaba las palabras de Iluna.

- Una vez conseguí un encargo muy beneficioso. Era un trabajo para una familia bastante rica y numerosa. Mientras viajaba a Nedera, me crucé con Garue, que me salió al paso haciéndose el inocente. Me soltó el rollo de que no quería ser mi rival... y me dijo que sería mejor que dejáramos nuestras diferencias a un lado y trabajásemos juntos. Me invitó a unas cuantas jarras de cerveza y estuvimos de juerga toda la noche. Fui una estúpida, me lo creí todo y caí en su trampa, así que a la mañana siguiente me desperté sola en la cama y con una resaca digna de recordar. Garue se había fugado con el contrato de mi encargo, el muy hijo de perra. Se ganó el visto bueno de toda la familia y se dedicó a ir hablando mal de mí a todo el mundo, por lo que mi negocio cayó en picado.- confesó.- Yo nunca pude devolverle el favor.- murmuró con los dientes apretados.- Poco después me enviaron a buscarte.
- Lo siento, Iluna. Me da la sensación de que te he privado de muchas cosas.- dijo Nadia, agachando la cabeza.
- No lo sientas.- repuso ella con una sonrisa, y pasándole un brazo por los hombros.- Me privaste de ver a Garue y eso es un favor que nunca te podré agradecer lo suficiente.- hizo una pausa y luego continuó.- Mi rencor hacia él se ha suavizado con el tiempo, pero sigue teniendo la capacidad de sacarme de mis casillas. No me cae bien y no me fío de él. Sólo suele interesarse por su propio pellejo. Cuando me enteré de que estaba en Taltha, supe que iría a por ti, y os busqué hasta que os encontré en aquella taberna. Luego él y yo nos fuimos a un lugar apartado donde poder gritarnos sin que nadie nos molestase y conseguimos aclarar algunas cosas. Su argumento me pareció razonable, así que dejé que nos acompañara. Sin embargo, no volveré a cometer el mismo error: no le creo.
- ¿Entonces por qué le has dejado venir?
- Porque nos hubiera seguido de todas formas y habría resultado un estorbo. Ahora puedo sacarle ventaja a su presencia y además, lo tengo vigilado.
- Oye... Iluna...
- ¿Sí?
- Antes me has dicho que cuando Garue te robó el contrato, tú estabas sola en la habitación.- apuntó, intencionadamente.- ¿Compartíais habitación?

Iluna se ruborizó y carraspeó, incómoda.

- ¿He dicho yo eso?
- Sí, lo has dicho.
- Eh... bueno. Ya te he dicho que bebimos bastante. Nos emborrachamos, y una cosa lleva a la otra... ¡en fin! No creo que sea necesario entrar en detalles vergonzosos, ¿no?

Nadia sabía que no debía reírse, pero aquello sólo fue un aliciente más para que la joven estallara en carcajadas sin poder evitarlo. Iluna la miró con expresión de quien ha sido mortalmente ofendido y se puso en pie para marcharse cuando Mielle, jadeante y acalorada, irrumpió corriendo en el henal.

- Aldren ha despertado.

2 comentarios:

Carlos dijo...

Aish!! Que Garue e Iluna estuvieron juntooos! ^_^ Hum... ¿Volverán a estarlo~o? *:*
Me encanta... Aunque me sorprende que Iluna ceda y se lo cuente xD No me parece la típica chica que cede tan rápido xD No sé, me parece que se habría hecho de rogar... De todas formas, me encanta que la hayas hecho un poco más humana, así creo que me cae incluso mejor.
Y Nadia es una insensible ¬¬ xD
Un besazo!
Carlos

Carlos dijo...

¿Y cómo no adorarlos? Es que tienen una química entre sí... No sé, tienen un encanto especial sorprendente.
Y si mis perros se convirtiesen en personas, no sé cómo me lo tomaría, probablemente sería algo muy raro porque muchas veces he tenido que castigarlos por comerse lo que no debían o por romper algo importante xD Me echarían en cara un montón de cosas xD
Y eso de que casi no hay secretos... he de suponer que en el futuro se revelará un secreto xD
Un besazo!
Carlos