sábado, noviembre 14

Nueva Nadia: Capítulo 1, parte 4

De nuevo estaba soñando, y de nuevo también se encontraba en el mismo claro con el que había soñado la vez anterior. Todo permanecía igual: la luz verdosa se descomponía en diminutos y múltiples arcoiris en miniatura debido a las gotas de rocío que impregnaban las hojas y ramas a su alrededor, y frente a ella la cascada y la laguna la llamaban con su alegre tintineo. Pero en aquella ocasión, Nadia no se acercó corriendo a zambullirse en el agua. Se puso de pie y la observó con recelo.

Se aproximó a la laguna y la bordeó, estudiándola con detenimiento, escudriñando en el fondo trasparente del agua en busca de alguna señal delatora de aquella mano negra que había intentado ahogarla. Pero no vio nada. También observó con atención los árboles y el follaje circundante por si volvía a ver a aquel muchacho que la había ignorado, pero tampoco había rastro alguno de él. Sin embargo, a lo lejos sí se seguía escuchando aquella conmovedora melodía de flauta.

¿Por qué no explorar un poco?, pensó. Le daba un poco de miedo aventurarse en un sueño que, con anterioridad, había querido matarla. Pero sólo era un sueño, y no había peligro, se dijo. Así que puso la mano en el tronco de uno de los árboles que daban comienzo al bosque y dio un paso para adentrarse en la espesura.

- ¡No, espera!- gritó una voz a sus espaldas.

Nadia se giró rápidamente y vio cómo alguien corría hacia ella. Era él... otra vez. Vestía en aquella ocasión unos pantalones anchos y blancos y una camiseta verde. Del mismo verde del que eran sus ojos. Parecía acalorado y preocupado, y tenía una mano extendida en actitud urgente. Nadia se cruzó de brazos.

- ¿Quién eres?- preguntó.
- No hay tiempo para charlas.- repuso él, con cierta irritación.- Tienes que venir conmigo ahora.
- ¡Ah, claro! Ayer pasaste de mí y hoy quieres que vaya contigo. No lo veo muy coherente, ¿sabes?
- ¡Por favor!- suplicó él.- ¡Tienes que hacerme caso! Ellos pueden aparecer en cualquier momento.
- ¿Ellos? ¿Quiénes?
- Los vaheri.
- ¿Quién?
- Te lo explicaré todo luego, ¿de acuerdo? Por favor, confía en mí y dame la mano ahora.

Nadia lo miró con el ceño fruncido y los brazos aún en jarras. Lo cierto es que aquel joven le inspiraba un poco de lástima; realmente parecía muy preocupado, como si aquello se tratara de un asunto de vida o muerte. ¿Qué más daba, no saber quién era o no? Le había prometido respuestas. Sacudió la cabeza, molesta. ¿Qué más daba todo aquello, si no era más que un sueño? ¿Por qué de repente se sentía vulnerable y en peligro? ¿Y por qué, aunque pareciera una locura, sabía que podía confiar en él?

Asintió y le dio la mano. Su mano era cálida, y su simple contacto la hizo entrar en calor. Supo que tenía las mejillas sonrosadas, y esperó que aquel desconocido no malinterpretara su rubor. Bajó la cabeza, un poco avergonzada. Pero el chico no estaba prestando atención a sus coloretes, ni mucho menos. Apretó su mano con una y se llevó la otra a un collar que le colgaba del cuello, en el que ella no había reparado antes.

- Puede que te marees ahora.- dijo.
- ¿Qué vas a hacer?

Él la miró con una expresión evasiva en sus ojos verdes.

- Digamos... que... bueno. Ya te lo explicaré después también.

Nadia quiso protestar, pero no tuvo tiempo para hacerlo. Porque súbitamente, sucedieron varias cosas al mismo tiempo. En el límite del claro apareció una sombra informe y en menos de un segundo después, todo se desdibujó a su alrededor y desapareció en un vórtice negro que lo absorbió todo, incluida ella misma. Sintió que todo su cuerpo se comprimía y luego... dejó de ver y de sentir nada más.

4 comentarios:

Carlos dijo...

Aiiish! Y nos dejas así, más ancha que larga ¬¬ Más te vale actualizar pronto, ¿eh? ¬¬
En fin, ¿qué decirte de Nadia? xD Que me encanta como la pintas, es como... Como muy real, eso es. Supongo que eso es porque dices que la basaste en ti misma xD
Y el chico... Tiene buena pinta, seguro que al final me caerá muy bien xD Tengo debilidad por los personajes jóvenes y misteriosos, supongo xD
En fin, que espero que lo pases bien aquí en Madrid con tu novio el de Burgos (por favor, que no me haya confundido con el nombre de la ciudad xD) (;
Un besazo!!
Carlos

Carlos dijo...

Jajaja Tranquila, si no te puedes pasar hasta que vuelvas a tu casa no pasa nada xD Y no te preocupes, que Alaric es el Renegado real de Katrin, Joan es el segundo Renegado xD
Y me alegro de que te gustase la historia de los Breakers y Tailors, me llevó bastante tiempo pensarla del todo xD Me puse a darle vueltas y estuve pensando durante varios días (las clases de socis dan mucho de sí xD).
Un besoo!
Carlos

Carlos dijo...

Joan es que se hace de querer xD Aunque es un pelín bobalicón, tiene su encanto xD Aunque, sinceramente, dentro de poco va a separarse de Kat, que meterle debajo de la cama todo el rato es incomodísimo xD
Y a ver si es verdad y escribes la siguiente parte de Nadia, que ya hay ganas ^^
Un beso!
Carlos

Carlos dijo...

Pensaba comentarte en cuanto subieras la próxima parte, pero me esty quedando dormido sobre el teclado y me da en la nariz que va a ser difícil, así que mañana a primera hora intentaré comentar con prisas xD
¿Y cómo que "a ver si sale algo decente"? ¬¬ Será más que decente, si lo escribes tú (;
¿Qué pasará al tocar el vínculo? Habrá que esperar a mañana xD Y mañana actualizaré más tarde que de costumbre porque tengo excursión y eso significa llegar a casa tarde -.- Aunque también significa perder clase, claro xD
En fin, que un beso enorme!
Carlos