miércoles, mayo 6

Bosques de Piedra (Stone Forest)

Siempre me ha fascinado Egipto.
Desde luego, una de las cosas que tengo que hacer antes de morirme es visitar las antiguas Pirámides. Todas las deidades, las leyendas, la magia y las supersticiones que envolvían su cultura, me han parecido muy atractivas desde que tengo uso de razón. Me gusta todo lo que trata el tema, desde libros de Historia real hasta novelas históricas, cómics y películas, incluso aunque éstas no sean muy buenas.
Esta imagen es una fotografía sacada del Templo de Luxor. Las columnas intentan imitar la forma de los juncos de papiro, que crecen a las orillas del Nilo, y por eso da la sensación de estar inmerso en un bosque de piedra, aunque mucho más grande e impresionante.
Me asombra que aún podamos maravillarnos con estas construcciones, tan sólidas y poderosas que han sobrevivido no sólo al paso del tiempo, sino al avance del ser humano...

I've always felt fascinated by Egypt.
It's obvious: one of the things I must do before leaving this life is to visit the ancient Pyramids. All their deities, their legends, the magic and the superstitions that wrapped their culture... I loved them since I have memory. I like everything related to the topic: books of real History, historical novels, comics and movies even if they're not too good.
In the pic appears the Temple of Luxor. The columns try to imitate the papyrus junks that grow in the Nile shores, and that creates the sensation of being submerged inside a stone forest, but bigger and more impressive.
I'm surprised because of the fact that nowadays we're still able to marvel with these constructions, so solid and powerful that have survived not just the pass of time but also the advance of the human being...

1 comentario:

Carlos dijo...

Ya, ya sé que debería atreverme, pero es que cuesta tanto...
Por no comentar el daño que (sé, no creo, sé) me haría si se lo dijese.
Yo también adoro Egipto, desde pequeño, y también tengo que visitarlo uno de estos años, en algún momento entre los viajes a Grecia y a Roma.
Un beso
Carlos