miércoles, febrero 3

Nueva Nadia: Capítulo 9, parte 3

No se alejaron mucho de la posada por miedo a perderse en aquel entramado de laberínticas y traicioneras callejuelas. Encontraron una plaza con un mirador, donde se sentaron en un banco de piedra a conversar tranquilamente mientras observaban a la gente de Sasuel y admiraban el sereno vaivén del mar. Pero Nadia sólo prestaba atención a medias a las palabras de sus amigos. Se sentía extrañamente ligera, ingrávida, como si pudiera echar a volar sin querer en cualquier momento. Sabía que seguía estando atrapada en un mundo desconocido y peligroso para ella, sin saber hacia dónde dirigirse y acosada por enemigos que de momento no eran más que fantasmas, sombras sin rostro. El misterio de su identidad ya no era un peso con el que tenía que cargar, pero se sentía diminuta delante de un objetivo titánico y aterrador que la sobrepasaba de forma abrumadora. La habían colocado allí sin consultarle primero y ahora lo único que podía hacer era mirar atemorizada a aquella gigantesca sombra de lo que se suponía que era su destino. La duda de si lo conseguiría o no la quemaba por dentro.

Y pesar de todo eso, en aquel instante se encontraba de maravilla. Lo aprovechó al máximo, porque imaginaba que no podría contar con muchos momentos semejantes en su estancia en Nerume.

Pasada una hora, decidieron regresar. Fue en el cruce de dos amplias avenidas cuando Mielle se detuvo bruscamente en mitad de la calle, con el rostro pálido y los ojos dorados abiertos de par en par.

- ¿Qué pasa?- preguntó alarmada.

Mielle levantó un brazo y señaló la pared que tenía a su derecha. Colgados en el muro había un gran cartel con dos rostros dibujados en negro, muy familiares para ellos. Los retratros eran bastantes fieles a la realidad, por lo que Nadia no tardó ni dos segundos en reconocerlos. La muchacha dejó escapar una retahíla de tacos espantosos que hicieron palidecer a Aldren y a la mujer que pasaba en ese momento por su lado. Iluna y Garue. Y debajo, el precio que se ofrecía como recompensa para aquel que los entregara vivos a las autoridades.

- ¿Y si los han capturado ya?- preguntó Mielle en un susurro ahogado.
- No lo creo.- dijo Nadia, negando con vehemencia.- Pero sin duda esto es un problema.
- Les será imposible encontrar un barco que quiera llevarnos a Vass.- coincidió Aldren.- La recompensa es bastante generosa.
- ¿Qué hacemos? ¿Vamos a buscarlos?- inquirió Mielle.
- No. Volveremos a la posada y los esperaremos allí. Seguro que saben cuidarse solos.

1 comentario:

Carlos dijo...

Joder, sí que se da prisa Erasto a la hora de tocar las narices >.< ¿Y ahora cómo harán para llegar a Vass? A ver cómo se lo montan (¿robarán un barco? *3*).
Respecto a Amy y Connor, esto de los cambios temporales me despista un poco, pero más o menos creo que me entero. Y Dem es un maldito imbécil, pero no entiendo cómo ha vuelto de la muerte xD
En fin... Un besazo! Y continua pronto ^-^