jueves, julio 2

Hacia atrás en el tiempo (2)

Como la idea da de sí, y he recibido peticiones de continuarla, allá va otro capítulo.


Hacia atrás en el tiempo


A duras penas conseguí calmarme y volver a respirar con normalidad. Salí del baño y me miré al espejo, y tal como esperaba yo misma había cambiado también. Me toqué el pelo… más largo y con aquel gracioso corte que siempre había querido volver a recuperar, con las puntas hacia fuera. También estaba más delgada. Llevaba ropa que ya había dejado de ponerme porque se me había quedado pequeña, y de mi hombro colgaba un bolso que ni siquiera recordaba.

Y a pesar de todo eso, yo seguía teniendo una mente de veinte años en un cuerpo de todavía dieciséis, con todas mis vivencias y recuerdos. Aquello era una pesadilla. Tenía que irme de allí, regresar a casa cuanto antes. Tal vez… tal vez si me marchaba ahora Javi no me mandara ningún mensaje aquella noche, invitándome a pasar la tarde del día siguiente en su casa. Eso me daría un poco de tiempo, al menos.

Rebusqué en el bolso y me topé con mi antiguo móvil. ¿Cómo se manejaba aquel trasto? Busqué el menú de últimas llamadas y encontré el teléfono de mi madre. Recordé que la debía haber llamado hace poco precisamente para pedirle que me dejara quedarme más rato con Javi y su familia.

- ¿Qué pasa?- contestó su voz, un tanto somnolienta.
- Mamá… no me encuentro nada bien.- dije, y no era del todo mentira.- Me he mareado, y me duele mucho la cabeza. Tengo muchas ganas de vomitar. ¿Podríais… venir a por mí? Por favor.
- Claro… ¿pero qué te pasa? ¿Ha sido así de repente?
- Sí, no sé porqué.
- Bueno… ¿dónde estás?
- Estoy justo en frente de los Multicines Centro, en un bar.
- Pues… papá no puede pasar por ahí con el coche. ¿Puede acompañarte alguien a Pedro Antonio?
- Sí… supongo que sí.
- Pues que te acompañen, ¿vale? No te vayas sola.
- Vale, vale.
- Hasta ahora, cariño.
- Adiós.

Colgué y suspiré, cansada. Aquello era muy, muy extraño. Todo sería totalmente diferente. Mis padres serían tres años más jóvenes, mi hermano todavía tendría doce años. Mis gatos estarían menos gordos y grandes, y la casa sin duda estaría muy distinta también. Sacudí la cabeza y puse mi mejor cara de sufrimiento… aunque dadas las circunstancias, tampoco tenía que fingir demasiado.

Fuera, todos me esperaban con cierta ansiedad y preocupación. Javi se acercó a mí en cuanto salí del baño. Me resultó difícil mirarle a la cara y refrenar todos aquellos sentimientos negativos que albergaba hacia él: rabia, humillación, resentimiento, y cierta avidez de venganza. Él aún no había cometido ninguno de los actos que nos habían llevado a aquella situación. Todavía estaba libre de pecado, por decirlo de alguna forma.

- ¿Estás bien?- me volvió a preguntar.
- No, me encuentro mal. He llamado a mi padre para que me recoja.

Su expresión denotó desilusión al mismo tiempo que clavaba los ojos en el suelo.

- Tengo… tengo que irme. Mi padre me recogerá en Pedro Antonio. Lo siento.
- Te acompaño.
- No es necesario.
- Puedes marearte otra vez, y además no quiero que vayas tú sola por ahí de noche.- insistió.
- No me va a pasar nada.

Me sentí realmente mal teniendo aquella conversación, que parecía una de nuestras antiguas discusiones. Debí de haberlo sabido; estábamos sentenciados desde antes de empezar. Pero como siempre, Javi no era alguien fácil de convencer. Su testarudez alcanzaba magnitudes titánicas.

- Voy a ir contigo. Ven conmigo, se lo voy a decir a mis padres.

Y sin darme tiempo a replicar, me cogió de la mano y me arrastró a donde sus padres estaban sentados, bebiéndose una cerveza y charlando con los tíos de Javi, a quienes yo también había conocido. Tuve que apretar los dientes y reprimir las ganas de retirar mi mano de la suya.

- Papá, voy a acompañar a Ana a Pedro Antonio. Ya se va.
- ¿Qué te ha pasado?- me preguntó su padre, con afabilidad. Siempre me había caído muy bien.
- Me encuentro mal. Mareada, y con angustia.
- Vaya… pues nada, mujer, mejórate.
- Gracias. Hasta luego.

Cuando salimos del bar fingí mirar el móvil para así liberarme de su mano, y después las metí en los bolsillos del pantalón para evitar su contacto de nuevo. No dije nada mientras cruzábamos la plaza Gracia de camino a Pedro Antonio de Alarcón. Las mesas del restaurante ya no estaban alrededor de la fuente, pues pocos establecimientos solían sacarlas fuera cuando hacía frío. Todo estaba más silencioso, y aquel silencio se podía cortar con un cuchillo debido a la tensión y a la incomodidad que crecía entre nosotros.

No lo estaba haciendo a propósito; simplemente no sabía qué decirle. Ya se me había olvidado cómo hablar con él, no se me ocurría nada. Y tampoco tenía ganas de entablar conversación.

- ¿He hecho algo que te haya molestado?- me preguntó entonces, en voz baja.

Mi primer impulso fue contestarle “muchas cosas”, pero me contuve. No podía pagarlo con él, porque ciertamente no me había hecho nada… de momento. Intenté una sonrisa, que quedó colgando precariamente de mis labios.

- No, ¿por qué lo dices?
- Te noto rara.
- No me pasa nada, simplemente me encuentro mal y tengo ganas de irme a casa.
- Bueno… eso espero. Porque yo me lo he pasado muy bien hoy, a pesar de todo.

A pesar de todo, claro. Olvidaba que él acababa de dejar a su ex aquella misma mañana. Una carcajada amarga se me quedó tras los dientes. ¿Cómo pude ser tan ingenua?

- Me alegro.

Mi padre, por suerte, no tardó mucho en llegar. Me sorprendió verlo en el interior de nuestro antiguo coche; claro, aún no habíamos comprado el de segunda mano. Al menos ese era un buen cambio, pues le tenía mucho cariño a ese coche. Javi se inclinó para darme un beso en la mejilla antes de yo me acercara al coche para subirme en él.

- Nos vemos el lunes.
- ¿El lunes?- pregunté confusa.
- Claro… en clase. ¿No vas a ir?

Ah, claro. El instituto. Se me había olvidado por completo que acababa de empezar segundo de bachillerato.

- Iré si estoy mejor. Hasta luego.

Y sin volverlo a mirar ni escuchar su despedida, me metí en el coche.

2 comentarios:

Rika dijo...

chulísimo! me has hecho acordarme de aquel verano antes de mepezar 2º de bach XD
sigue así!

Xit dijo...

Buaaa me has borrado de la historia mira que eres malvada jummmm.


Bueno te perdonaré `porque me estoy emocionando al leerla, y por favor terminala vlae????