domingo, septiembre 2

Estamos malditos



No tengo fe, ni anhelos, aunque sí sueños. Mis noches son de sueño, y mis días son de sueño. Sueño en cada parpadeo y ya he alcanzado el punto en el que no sé cuando he parado de soñar para seguir viviendo. No importan ni la nitidez de las escenas ni la claridad de los sonidos, ni los olores transportados por el viento o ese rastro cálido que dejan las caricias de manos tanto familiares como desconocidas sobre mi cuerpo. No sé la edad que tengo, porque desconozco a qué velocidad se mueve el tiempo en los sueños. Ya he perdido la cuenta de los nombres que me han poseído alguna vez, de las lágrimas que he derramado por otros, de las tardes enteras cantando a poco más que reflejos en las ventanas, de los incontables miedos sufridos, de las ocasiones en las que he amado a través de pieles ajenas. He viajado a lugares que no existen y he conocido a gente que no existirá jamás, he bailado músicas imposibles de componer y he hablado idiomas absolutamente impronunciables, he muerto y he renacido de mis propias cenizas. He encarnado a animales y a dioses, a hombres y mujeres, a niños y ancianos, a buenos y a malos, a las incipientes sombras esclavas del amanecer e incluso a esas piedras en el camino que te hacen tropezar una y otra vez. También he visto al mundo nacer, hermoso y salvaje, el auge y declive de civilizaciones ya extintas, he escuchado a personajes olvidados por la historia, he viajado al espacio exterior para contemplar la muerte de nuestro sol engullido por un agujero negro. He diseñado vidas, felicidades y tragedias, he construido laberintos en los que he acabado por perderme de forma irremediable... ¿o quizás ya estaba perdida antes de adentrarme en ellos? ¿Tal vez nací dormida y nunca he despertado? ¿O desperté al sueño y nunca más ha sido capaz de volver a dormirse?

3 comentarios:

InfusionDeLotoNegro dijo...

Digno de Dunsany o Lovecraft …
Realmente te digo, que es un placer volver a leerte. Y eso debería ser suficiente para que sigas haciéndolo aquí, en este rinconcito donde quedamos. Donde todos los que te leemos nos sentamos como niños, en círculo, atentos a cada nueva historia que nos cuentas.

Bienvenida otra vez



P.D.: veo que has hecho buena cuenta de Ludovico Einaudi ;)

Anika dijo...

bienvenida
:)

Shadow dijo...

Oh, OH, ¡OH! ¿Esto es un regreso o solo nos quieres abrir el apetito? Dime que es un regreso *_*
Jope, que se te empieza a echar de menos, no vale que vosotros os toméis vacaciones de esta cosa, solo yo tengo permiso ¬¬
Del tema de la entrada solo puedo decir que los sueños siempre me han fascinado, porque en ellos todo es posible, y lo más parecido a mi entender es ser escritor. Escribiendo logras atrapar una pequeña parte de ese sueño y lo capturas para la posteridad. Aunque algunas como tú lo hacéis con tanta maestría que nos dejáis mal a los demás, mala persona.
Espero que hayas tenido un verano pleno y satisfactorio, con tiempo para cazar historias y muchos buenos momentos.
Muchos besos :)