miércoles, noviembre 18

Nueva Nadia: Capítulo 2, parte 4

Aldren asintió.

- ¿Que ganaría mintiéndote?- preguntó.

Nadia se llevó un dedo a los labios e inclinó la cabeza, pensativa.

- Pero no entiendo nada.- replicó.- ¿Por qué soñaste conmigo? ¿Quiénes eran esos vaheri? ¿Por qué estoy aquí?

Aldren desvió la mirada, obviamente incómodo.

- No puedo responderte a eso.
- ¡Pero me dijiste que lo harías!- repuso Nadia, enfadada.
- Sí, y lo haré, pero creo que este no es el mejor momento. Mi maestro, el Hechicero Irio, no está en el Fuerte ahora mismo. Partió hace dos días hacia Noorod, para atender a un Consejo que precisamente trataba sobre ti. Creo que yo no soy el más adecuado para explicarte la situación, a pesar de haber sido quien te ha encontrado.
- ¿Un Consejo sobre mí?- repitió atónita.- ¿Y a qué situación te refieres? ¡No lo comprendo!
- Lo siento.- se disculpó él, clavando los ojos en el suelo.- Lo lamento mucho, Nadia, pero no puedo...

La puerta se abrió de golpe y ante ellos apareció Mielle, con el rostro mortalmente pálido y una mueca de horror. Unos gritos apagados se escucharon en el exterior al mismo tiempo que un sonido ensordecedor hizo que el suelo se estremeciera bajo sus pies.

- Son los vaheri.- dijo con un hilo de voz.- No son demasiados, pero tienen a un hechicero consigo.
- Maldición.- murmuró Aldren, entrecerrando los ojos y palideciendo.- ¡Maldita sea! Hubiera sido más prudente marchar a Noorod, pero no pensé que... - se llevó una mano a la frente húmeda. Observó a Nadia con determinación.- Mielle..., viste a Nadia y huid ahora mismo. Ya.
- ¿Qué? Pero yo...
- ¡Mielle, no admitiré réplicas! Nadia es nuestra prioridad, así que marchaos ahora mismo. Salid por la puerta oeste y dirigíos a Taltha e informad de lo que sucede.
- ¿Qué pasará contigo?- preguntó la joven, con labios temblorosos.
- Yo intentaré proteger el fuerte.

Su tono era tajante y resuelto, por lo que ninguna de las dos osó quejarse. Aldren empujó suavemente a Nadia fuera de la habitación y la miró fijamente.

- Tened cuidado, Mielle. Confío en ti.

Mielle asintió, agarró la mano de Nadia con firmeza y tiró de ella. En ese instante algo despertó bruscamente en el interior de la muchacha, confundiéndola y sumiéndola en un ligero trance. Era una especie de instinto aletargado, unas débiles pulsaciones que no comprendía, como si se tratara de un lenguaje desconocido. Dejó de sentirse tan asustada, y conforme se iba alejando de Aldren, una sensación de ansiedad hizo que los latidos fueran cada vez más fuertes. Extendió una mano hacia el joven e intentó inútilmente liberarse de la mano de Mielle. Pero la muchacha seguía corriendo sin prestarle atención. En cuanto doblaron una esquina y Nadia lo perdió de vista, sintió una punzada de dolor que no llegó a entender.

2 comentarios:

Carlos dijo...

Aiishh! Después de tanto tiempo sin una actualización (vale, cuatro días suelen ser poco si no eres adicto a la historia), actualizas y nos dejas con esta intriga.
Aldren sobrevivirá, ¿no? Espero que sí ¬¬ xD Y respecto a Nadia y ese Consejo sobre ella... No sé qué pensar, está todo montadito para que no pueda empezar a especular demasiado xD ¿Qué pasará con nuestra particular protagonista? xD
Respecto a Kat, lo de la regla no es muy relevante (básicamente quería poner a Katrin de mala leche para que alguna de las cosas que puede que la obligue a hacer no queden tan fuera de lugar xD), aunque si lo que te intrigaba era si tenía algo que ver con ser una Breaker, diré que sí, que las Breakers carecen de regularidad (planeo ponerla de mala leche muchas veces xD), ya explicaré mañana en la actualización las razones xD
Un beso enorme!
Carlos
PD: Me alegro de que se note el semipositivismo, intento conseguirlo xD

Uno, trino y plural dijo...

Muy interesante esta cuarta parte del cuarto capítulo. Mola tu estilo. Es lo primero que leo (ale, ya estoy igual que como con las revistas o el periódico, que tengo que empezar por el final)...pero a ver si rebobino hasta el principio y ya sí me pongo al día decentemente, je.

Nos vemos por clase (!!)